📅 Día 53 – Identidad y cuerpo: mayordomía sin culpa
🙏 Oración
Señor, hoy te presento mi cuerpo y mis hábitos. Quiero cuidarme sin obsesión y sin negligencia. A veces me castigo por cómo luzco; otras veces ignoro señales de cansancio. En ambos extremos pierdo la paz. Enséñame a vivir en equilibrio: disciplina con ternura, esfuerzo con descanso.
Recuérdame que mi cuerpo es templo del Espíritu y que mi valor no depende de un espejo. Dame sabiduría para comer con gratitud, moverme con constancia y dormir con responsabilidad. Quita la culpa tóxica que me paraliza y reemplázala con una convicción saludable que me guía.
Si hoy estoy enfermo, acompáñame; si hoy estoy débil, fortaléceme; si hoy tengo energía, ayúdame a usarla con propósito. Sana mi relación con mi imagen y con el tiempo. Que no me esconda ni me exija en exceso; que aprenda a aceptarme mientras sigo creciendo.
También intercedo por quienes sufren dolor crónico o enfermedad: sé su refugio. Hoy quiero honrarte con mi cuerpo, mi mente y mi ritmo de vida. Dame hábitos santos y una alegría sobria. Amén.
✨ Reflexión
Cuidarte es mayordomía, no idolatría. El cuerpo no es tu dios ni tu enemigo; es un instrumento para honrar a Dios y servir con plenitud.
📖 Referencia bíblica
“Vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo.”
1 Corintios 6:19–20
🔍 Historia bíblica y actualidad
Antes de darle dirección a Elías, Dios le dio descanso y alimento. Hoy, en medio del agotamiento y el estrés constantes, el Señor sigue recordándonos que lo físico y lo espiritual están conectados y merecen cuidado.
