📅 Día 14 – Compasión activa

🙏 Oración

Dios compasivo, no permitas que me acostumbre al dolor ajeno. Veo imágenes de guerra, desplazamiento, hambre y desastres, y sé que mi corazón puede volverse indiferente como una forma de protegerse. Hoy te pido sensibilidad con sabiduría: que sienta lo que Tú sientes, sin quedarme paralizado.

Enséñame a orar con nombres, a actuar con humildad y a ayudar de manera responsable. Muéstrame una obra concreta de misericordia para este día, aunque parezca pequeña: una visita, una llamada, un plato de comida, un recurso compartido o una defensa del vulnerable.

Perdona mi comodidad cuando ignoro al necesitado. Que no use mi fe como excusa para mirar hacia otro lado, sino como la fuerza que me impulsa a acercarme. Forma en mí un corazón semejante al de Cristo, que se movía a compasión y también hablaba verdad.

Protege a quienes hoy sufren y fortalece a quienes sirven en primera línea: médicos, voluntarios, pastores y maestros. Que Tu Reino avance en medio del caos y que yo sea parte de ese movimiento: dando, aprendiendo y sembrando paz donde vivo. Hazme fiel con lo que tengo hoy. Amén.


✨ Reflexión

La compasión del Reino no es una emoción pasajera; es obediencia concreta. Dios siempre pone algo en tus manos para compartir, aunque parezca pequeño.


📖 Referencia bíblica

“Porque tuve hambre, y me disteis de comer.”
Mateo 25:35


🔍 Historia bíblica y actualidad

El buen samaritano detuvo su agenda, interrumpió su camino y se acercó al herido. Hoy, entre prisas, pantallas y distracciones, el prójimo sigue apareciendo en forma de necesidad real. Amar, muchas veces, significa detenerse.